La lucha mental

El mundo rechaza a anarquistas, comunistas y ateos por el simple hecho de ir en contra de sistemas que siempre han oprimido el pueblo. Desde este blog os enseñare, de la manera mas divertida y fácil posible, como defenderos de argumentos en contra de vuestras ideas, os expondré ideas y claves para las discusiones y colgaré cualquier tipo de información o datos curiosos, así como libros y biografías sobre la temática.

jueves, 20 de junio de 2013

Los médicos asesinos (I)

Durante muchos años he leído libros sobre el comunismo y el antifascismo pero nunca he encontrado uno tan  impactante. El libro se titulo "Los médicos asesinos" de Hans Rainer, lamentablemente esta descatalogado y solo se encuentra en paginas de compra-venta, de todos modos os lo recomiendo porque cuenta muchos de los experimentos que hacían los médicos nazis con los presos en los campos de concentración. Aquí os dejo el primer fragmento del libro:

     Cierta mañana, Hendrich Bernard Knol, un joven judío holandes, dormitaba tumbado en su camastro de la enfermería del campo de concentración de Dachau.
     -¿Vamos, en pie, cerdo! -oyó que le gritaba un S.S.-. Sígueme. ¡Rápido!
    Knol recibió un culatazo del guardia nazi para obligarle a darse mas prisa. Ante la enfermería había un camión de color verde.
     -Vas a descargar ese hielo en la "piscina"- dijo el S.S.
     Y sin comprender el porqué de esta operación, Knol transportó una veintena de bloques de hielo a un curioso depósito de madera que ocupaba el centro de una sala recién pintada y a la que su guardián llamaba "piscina" y sala de aviación.
     Varios objetos extraños y algunos cables de electricidad rodeaban aquel depósito que tenia dos metros de largo por otros dos de profundidad.
     El testimonio de Bernard Knol figura en los archivos de la Oficina de Investigación de los Crímenes de Guerra de Amsterdam. En uno de los pasajes refiere:
     "Ese día, acababa de depositar la ultima barra de hielo en la "piscina", cuando entro un oficial acompañado de su perro. Yo reconocí en seguida a Himmler. El doctor Rascher me tomó una muestra de sangre; después me ordenó:
     -¡Desnúdate!
     Me pusieron un cinturón de salvamento. Bruscamente recibí una patada y caí al agua helada de la "piscina". Himmler me pregunto al momento:
     -¿Eres rojo (detenido político) o verde (criminal)?
     -Rojo -contesté.
     -Si hubieras sido verde -replico Himmler- habrías tenido una posibilidad de salvarte.
     No se cuanto tiempo permanecí en el agua helada, ni lo que me sucedió, porque perdí el conocimiento. Cuando volví en mí, estaba tendido en un camastro, entre dos mujeres completamente desnudas que trataban de excitarme sin éxito."
     El joven Knol supo luego que había servido al doctor Rascher de conejillo de indias en las experiencias que realizaba sobre el calor animal.
     Y que lo que se contaba sobre los pescadores que al volver del mar ateridos de frió se acurrucan en el regazo de su mujer desnuda para encontrar calor, era a la vez una historia picaresca y u dogma científico.
     Cuando Himmler supo el resultado positivo de las experiencias de calentamiento de personas congeladas, mediante calor animal, su condición sádica y sexual pudo estallar libre y autoritariamente.
     -Que cuatro mujeres publicas sean enviadas al doctor Rascher -ordeno.
     El 5 de noviembre de 1943 -según consta en el documento numero 323-, el doctor Rascher acogió a las cuatro prostitutas que le enviaba su amigo Himmler para que hiciera experimentos.
     Pero los ojos del doctor maldito no podían apartarse de la mayor de las mujeres. Se llamaba Úrsula Kraus y tenia veintiún años. Hermosa, esbelta, de pura raza, era rubia como para poner celoso a todo un regimiento de arios inmaculados.
    Y en medio de su rostro perfecto no se veían mas que dos ojos enormes, azules, rientes y zalameros.
     -¿Como es eso? -pregunto extrañado Rascher al verla-. Tu, una mujer alemana, de pura raza nórdica, ¿porque aceptas entregar tu cuerpo a judíos, a seres inferiores, a animales?
     A lo que Úrsula contesto brutalmente:
     -Porque prefiero seis meses de burdel que seis meses en un campo de concentración viendo asesinar a diario.
     Momentos después la hermosa Úrsula era llevada a la cámara de gas entre docenas de judíos.

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